Prólogo


Capitulo 1






En una cadena de montañas, en el pico de la montaña mas alta se encontraban dos figuras. Eran dos personas. Uno era un hombre de mediana edad con el cabello negro largo suelto hasta los hombros, tenia la mirada firme mientras observaba a la persona frente a él.

La otra persona era un joven de 16 - 17 años, tenia el cabello corto de color blanco y ojos azules, su mirada era tensa y llena de resolución, algo que no se encontraría en un joven de 17 años normal.

El hombre miraba al joven con amor, miedo, afecto, duda y un poco de vacilación. pero todo eso desapareció poco después. Volteó la mirada al horizonte, el cielo lleno de nubes manchada con el color del ocaso, una vista hermosa.

Despues de un pequeño suspiro miró al joven de nuevo y dijo.

"Recuerda Allen, solo tienes 5 años. Debes de volver dentro de 5 años y traer la Flauta del Abismo que nuestro antepasado dejó eras atrás en el mundo mortal. Sólo con esa flauta seremos capaces de luchar mano a mano con esos bastardos del clan Hidra, Serpiente y Khen."
Dijo Dylan mientras miraba a su hijo.
"Sigh. Lamento mucho que solo tú seas capaz de ir. Es culpa mía por haberme confiado, jamás pensé que los patriarcas del Clan Hidra, Serpiente y Khen hubieran hecho un avance en las leyes del Caos. No se que es lo que usaron, pero ahora su fuerza está a la par con la mía. Pero esta también es una buena oportunidad para ti en ganar experiencia, tómalo como un entrenamiento, mientras que los demás ancianos y yo nos haremos cargo de esos perros"

El patriarca del Clan Hidra, un clan de segundo rango, siempre ha tenido envidia de la gloria y la riqueza del clan Dragón y deseaba su legado, ademas de tener un profundo rencor con el abuelo de Allen, pero solo se mantuvo al margen porque el anterior patriarca del clan Dragón era alguien a quien no se le permitía ofender, era alguien casi omnipotente, y mas aun después de saber del talento de su hijo, el clan Dragón estaba entrando a una nueva era de oro. Pero su codicia no disminuyó, mas bien siguió aumentando con el tiempo.

Así que después de enterarse de que el patriarca del clan Dragón no volvía después de ya de 10 años convenció al patriarca del clan Serpiente y Khen para ayudarle con su objetivo, solo que sus preparativos llevaría algún tiempo.

"Si tan solo tu abuelo estuviera aquí, esos infelices no se atreverían ni siquiera en pensar en robar nuestro legado, es una lastima que no haya vuelto después de unos 10 años y su jade de vida haya desaparecido también, pero conmigo aquí no se atreverán a moverse descuidadamente"

Normalmente Dylan y los ancianos no se preocuparían por el no retorno del anterior del patriarca del Clan Dragon y los planes de los tres clanes, ya que eran verdaderos dragones y podían vivir siglos y milenios, además de ser semi-dioses pero que el  jade de vida de Glen haya desaparecido es otra cosa ya que el jade de vida está conectada al alma del dueño y si el dueño muere el jade también se rompería. Saber que el jade desapareció y con el aumento de fuerza del clan Hidra, Serpiente y Khen puso al clan Dragon en un pequeño apuro.

Allen asintió a las palabras de su padre mientras decia.

"No te preocupes padre, te prometo que dentro de estos cinco años encontraré la flauta del abismo y si tambien encuentro pistas sobre el paradero de mi abuelo volveré inmediatamente" Dijo Allen con una sonrisa

Dylan suspiraba al ver la mirada feliz de su único hijo, Allen Dragonhearth, joven maestro del clan Dragon, nació con la constitución innata del clan Dragon, algo que lo elevaba a la prominencia entre sus pares y con el aspecto  de su madre, ojos azules con el cabello blanco, algo distinguible de los que son descendientes del clan del Fenix.

Y pensar que después de 17 años se separaría.

"Sigh. Muy bien, Allen. Es hora de que te vayas, le diré a tu madre sobre la situacion cuando vuelva de su reunión familiar. Abriré el portal, solo durará 10 segundos, entra dentro de ese periodo de tiempo" Dijo Dylan mientras cantaba el hechizo.

Momentos mas tarde Allen pudo ver aparecer un portal al lado de su padre. Estaba llena de runas que solo los de la raza Dragon pueden entender,por supuesto, Allen era uno de ellos, por lo tanto también lo entendía, solo que su poder no esta al nivel  de su padre por que no puede invocar un portal por si mismo.

"Ahora Allen! El portal no durará mucho. ve!"

Allen asintío y entró al portal.

Dylan Dragonhearth suspiraba con pesar al ver desaparecer la figura de su hijo dentro del portal.
"Espero que vuelvas bien hijo" Dijo Dylan mientras volteaba su mirada de nuevo al horizonte.

Él era el actual patriarca del clan Dragón, su poder era inconmensurable. Era el  mas joven guerrero en llegar al Reino Divino superando el Reino Inmortal y convirtiéndose en el actual Patriarca del Clan Dragón a los 150 años. Era el comienzo de una nueva era de oro para el clan Dragón. Sin embargo algo pasó que lo cambió todo.

Hace 10 años, su padre, Glen Dragonhearth fue al mundo mortal al escuchar rumores de que unos humanos encontraron una antigua flauta en unas ruinas abandonadas. Si tan solo fuera eso Glen ni siquiera reaccionaria a unos simples rumores del mundo mortal, pero lo que escuchó después le hizo incapaz de contenerse mas.

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El rumor era mas o menos así.

Un grupo de aventureros encontraron unas ruinas de una ciudad que estaba rodeada o mejor dicho estaba protegida por 4 grandes montañas que la hacían casi imposible descubrir una ruta de de entrada a ella, los aventureros solo pudieron entrar a ella porque encontraron un pasaje secreto en una cueva de una de las 4 montañas.

La ciudad era tan grande y majestuosa lleno de un aura ancestral que hacia a los aventureros compararla con las ciudades imperiales de los Tres Grandes Imperios Humanos, El Imperio Greywolf del Norte, Imperio Lancelot del Sur e Imperio Dyanne del Este, siendo los tres aun inferiores a las ruinas, era una lástima que  ya sean ruinas. Una ciudad así tuvo que haber sido habitada y gobernada por seres sumamente poderosos. Y si es así, que fue lo que los llevó a este estado?. Pensando en esto, los aventureros no pudieron evitar sudar fríamente de miedo.

Pero aun así, siendo impulsados por la curiosidad empezaron a inspeccionar la ciudad.

Grandes edificios de piedra y mármol, casas majestuosas con extensos jardines, bellos palacios y al final se encontraba un castillo flotante.

Como es que un pueda existir una poder que haga a un gran castillo como ese flotar aun cuando la ciudad ya está en ruinas!? se preguntaban los aventureros. ¿Cuantos años ya habrán pasado? 100, 1000, 10 000? O quizá mas. Quien sabe.

Incapaces de poder volar se conformaron con lo que habia en la ciudad.
Lo que los aventureros encontraron en la ciudad fue mas de lo que esperaban. uno de ellos encontró un palacio lleno de gemas y piedras preciosas. Otro encontró una casa lleno de oro mientras que los demás encontraron una biblioteca llena de libros, pergaminos y manuscritos en un idioma desconocido.

Incapaces de coger todo lo que había en las ruinas, los aventureros tuvieron que regresar a la ciudad imperial del Imperio mas cercano, la ciudad imperial Lancelot y al hacerlo los rumores de que habían encontrado unas ruinas se esparció por todo el Imperio del Sur.

El Emperador también curioso fue con una tropa de guardias reales a inspeccionar las ruinas, llegando allí no se molestó con los palacio o casas y fue directamente al castillo flotante, Estando en el Reino Emperador, un nivel mas alto que el Reino Celestial, El Emperador obviamente podía volar, así que sin mas dudas entró al castillo.

Después de entrar descubrió que las paredes y las columnas estaban llenas de inscripciones rúnicas en un idioma desconocido, él y sus guardias reales buscaron por todo el castillo encontrando muchos tesoros y objetos raros.

Al final de un pasillo el Emperador junto al capitan de los guardias reales encontraron una puerta hecha de madera desconocida, lo mas raro era que la puerta no estaba cerrada, asi que pudieron entrar facilmente.

Lo que encontraron era una gran sala con estatuas gigantes de diferentes bestias primordiales y divinas, algunas eran bestias que incluso el mismo emperador no pudo reconocer.

Al final de la sala se encontraba un mesa de piedra, encima de la mesa había un cofre. Cogiendo el cofre, el emperador lo abrió y lo que encontró fue una flauta.

Sintiéndose curioso empezó a examinarla, la flauta era blanca como el jade con pequeños bordados de dragones alrededor, era hermoso pero le decepcionó al saber que nadie podía tocarlo, no podían sacar ni la mas pequeña melodía. Era como si la flauta despreciara al mismo emperador.

Escuchando hasta aquí Glen ya empezó a tener dudas. La descripción de la flauta era la misma de la que el antepasado describió cuando estaba vivo, y mas aun al saber que el emperador no podía usarla, eso es obvio porque la flauta solo puede ser usada por la raza de los dragones!

Calmando su mente Glen siguió escuchando los rumores.

Después de que el emperador usara todos los medios posibles por intentar usar la flauta se rindió, pero no lo dejó, es obvio que un objeto encontrado en tan majestuosa sala no es algo común, así que decidió llevárselo como regalo para su nieta recordando que se acercaba su cumpleaños de mayoría de edad.

Finalmente después de inspeccionar todas las habitaciones y no encontrar nada de su interés, el emperador regresó al Imperio Lancelot para celebrar el cumpleaños de su nieta.

La fiesta de cumpleaños de la princesa Synderelle Lancelot fue la mas grandiosa que el Imperio Lancelot jamas tuvo. Reconocida por ser un prodigio desde su nacimiento, nacida con una constitución innata de Fenix de Hielo, era la mas talentosa del Imperio, conocida también por los otros dos imperios y  el continente entero, Ademas de ser hermosa como una diosa, ella era fría como el hielo mismo, casi sin emociones.

Pero aun asi todos la admiraban, por eso en su cumpleaños fueron personas te todos los reinos e incluso seres de otras razas fueron  a felicitarla.

Su abuelo, Lynk Lancelot, actual emperador del Imperio Lancelot solo tuvo una hija como descendiente que después de rechazar las propuestas de matrimonio de los príncipes de los otros dos imperios se casó con su mas confiable y poderoso guerrero y así nació Synderelle.

Lynk no se sentía preocupado por no tener un descendiente varón, él estaba en el Reino Emperador, podía seguir viviendo cientos de años mas, por lo que vivía feliz.

Synderelle no le llamaba demasiado la atención una fiesta de cumpleaños por sus 15 años, pero después de saber que su abuelo le estaría entregando un regalo felizmente aceptó. La única persona que realmente quería era su abuelo, su madre y su padre nunca paraban en el imperio, siempre viajaban por el mundo, así que Synderelle no tenia a ninguna familia aparte de su abuelo quien la cuido desde que era niña.

El palacio Imperial estaba lleno de gente. Emperadores, Reyes, príncipes y algunos embajadores de otras razas tambien estaban, como los elfos y enanos. Era majestuoso.

El entrar el Emperador, la multitud pagó sus respetos y lo saludaron, el Emperador se sentía feliz al ver a muchos invitados en el cumpleaños de la mayoría de edad de su nieta.

Con una sonrisa Lynk dijo:" Bienvenidos y gracias a todos por asistir a esta humilde fiesta hecha para mi nieta, yo Lynk Lancelot siempre lo tendré en mi corazón"

La multitud solo asintió con algunas carcajadas.

El emperador continuo. "Bueno ahora demos la bienvenida a nuestra protagonista. Synderelle, ya puedes venir"

Al terminar la multitud volteó su mirada  hacia arriba de las escaleras donde se encontraba una diosa. Era un hada con una mirada fría como el hielo y su figura era como si fuera la mas exquisita creación de los dioses, era de otro mundo.

Bajando las escaleras Synderelle no miro a nadie mas que a su abuelo como si ignorara a toda la multitud.

El Emperador solo sonrió al ver esto.

"Pequeña niña, hice  todo esto por ti al menos mira a los invitados" Dijo el emperador con una sonrisa en los ojos.

"No es necesario, yo no los invité" Respondio Synderelle.

"Sigh. Bueno niña mira lo que el abuelo trajo de las ruinas recién descubiertas cerca de nuestro imperio." Mientras decía eso Lynk sacó un pequeño cofre de su anillo espacial. El cofre estaba hecha de un tipo de madera con un aura ancestral alrededor de ella algo que sorprendió un poco a Synderelle era que no pudo reconocer a que árbol pertenecía la madera. Lynk sonrió al ver eso" Te lo daré como un regalo de cumpleaños. Niña, espero que vivas feliz de ahora en adelante" Dijo Lynk mientras le entregaba el cofre.

Al tocar el cofre Synderelle sintió como una energía misteriosa pero confortante recorría su cuerpo a través de sus manos. Abriendo lentamente el cofre vio una flauta blanca como el jade con pequeños bordados de dragones a su alrededor. Lo sacó suavemente ey lo inspecciono con detalle, se sorprendio al sentir una misteriosa fuerza llamándola, era como si la flauta gritara salvajemente que la tocara, puso la flauta en sus labios y empezó a tocarlo.

El Salón del Palacio se calmó y la melodía recorría la sala, llegando a los oídos de cada uno de los invitados, era una melodía de calma y santidad, pero llena de poder como si algo que estuvo durmiendo por eras hubiera despertado.

Synderelle tocaba con tranquilidad y serenidad, mientras lo hacia en su mente veía cosas que jamas imagino que existían. Bestias  divinas volaban los cielos, guerreros de razas que jamas vio luchaban por la supremacía y el poder, en un enorme lago cercano vio un pez saliendo y convirtiese en un Roc de fuego, en cierto volcán al este Fenixes de fuego salían gritando alabanzas, humanos que eran reyes y emperadores daban la bienvenida a su soberano, lo que mas le llamaba la atención era que en un pico de una montaña de nieve puedo ver a una mujer o seria mejor llamarla Diosa que estaba sentada tocando una flauta que era similar a la que estaba tocando es estos momentos.

De repente en los cielos el mar de nubes se abrió repentinamente y un ser sumamente descomunal salió, era enorme, tenia grandes alas,  escamas por todo su cuerpo, en su enorme cabeza se podían ver dos cuernos, sus ojos eran frios y salvajes, tenían un aire de arrogancia suprema, era sumamente terrorífico, las demás bestias lo evitaban pero respetaban, Synderelle no tenia que cuestionarse mas, ese era un Dragón. Algo que su abuelo le contó desde niña. Seres que se encuentran en el top de la cadena alimenticia.

Synderelle por primera vez en su vida deseó algo, y era que algún día pueda ver a un verdadero Dragón con sus propios ojos.

Poco después todo desapareció y Synderelle se encontró de nuevo en la Sala del Palacio. todos los huéspedes tenían los ojos cerrados, al parecer ellos también pudieron ver la vision. Su abuelo tenia una mirada extraña en sus ojos, como si estuviera pensando en algo.

Synderelle se dio cuenta de eso y le dijo. "Abuelo, quiero ser mas fuerte, voy a salir"

Lynk se sorprendio por un momento pero luego comprendió. Asintió y dijo." Todos tienen cosas que quieren hacer en sus vidas, sueños y metas, pero solo pocos lo logran, ve niña, es hora de que salgas a ganar experiencia"

Synderelle lo miró por un rato mas, y luego salió de la sala ignorando todas las miradas sobre ella.

Al ver desaparecer su figura, Lynk miró a la multitud y dijo."Los platos estan servidos, pueden empezar a comer, a la princesa no le gusta las fiestas por lo que se fue, por favor, perdonenla, que la fiesta comience!..."

Y allí es donde el rumor acaba.

 Después de que Glen escuchara todo esto y saber de la visión que apareció en la mente de todos, desapareció del clan a la mañana del día siguiente y desde ahí nadie supo más de él.

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10 años después.

En un pico de montaña rocosa, en una área desolada apareció un pequeño portal. Desde fuera se podía observar que salia una figura del portal. Era un joven, tenia el cabello corto blanco y ojos azules. Usaba un polera azul, pantalones y botas negras.

Allen salio del portal y miró a  su alrededor, todo estaba desolado, no muchas nubes, el sol ardía, hacia mucha calor, bajó la mirada y vio que  alrededor estaba lleno de rocas, no había casi ningún árbol. Era un área desértica.

Después de mirar por un tiempo se rascó la cabeza y dijo confundido,

"¿A ver ahora, donde estoy?"
























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